Blumos-blanco

LA INFORMACIÓN DE HOY PARA
CONSTRUIR UN FUTURO SUSTENTABLE, INTEGRADO, CREATIVO E INNOVADOR

junio 23, 2025

Nutrición animal en invierno: soluciones para mantener productividad y bienestar

La nutrición animal en invierno asegura el rendimiento animal en temporadas críticas. Durante esta temporada, los animales de producción enfrentan mayores desafíos fisiológicos debido al descenso de temperaturas, menor disponibilidad de forraje y aumento en los requerimientos energéticos para mantener la termorregulación. Una buena nutrición permite prevenir caídas en la producción (leche, carne, huevos), evitar pérdidas de peso y reforzar el sistema inmune. 

Principales desafíos nutricionales en invierno

  • Mayor demanda energética: Los animales usan más energía para mantener su temperatura corporal, especialmente en sistemas a campo o con ventilación natural.
  • Reducción de consumo voluntario: El frío o las condiciones del alimento (como el ensilaje húmedo) pueden reducir la ingesta.
  • Disminución de nutrientes en el forraje: Las pasturas invernales suelen tener menor digestibilidad o contenido de proteína.

Nutrición animal en invierno: Estrategias técnicas

Energía de rápida disponibilidad

Las bajas temperaturas incrementan los requerimientos energéticos de mantenimiento. Para compensarlo, se recomienda incorporar fuentes de energía fácilmente asimilables como grasas protegidas, aceites refinados o azúcares de liberación rápida. Estos ingredientes permiten mantener un balance energético positivo sin aumentar excesivamente el volumen de alimento, lo cual es especialmente importante en animales jóvenes o de alta producción.

Mejoradores de digestibilidad

En invierno suele disminuir la calidad nutricional de los insumos disponibles, como los forrajes conservados. La inclusión de enzimas exógenas —como xilanasas, beta-glucanasas o fitasas— permite mejorar la degradabilidad de polisacáridos no amiláceos, fitatos y otros componentes poco digestibles, aumentando la eficiencia alimenticia y liberando más nutrientes disponibles para el animal.

Refuerzo inmunológico a través de la dieta

El estrés térmico y los ambientes más confinados durante el invierno favorecen la aparición de enfermedades, especialmente respiratorias y digestivas. Por ello, se ha demostrado útil la inclusión de ingredientes funcionales como prebióticos (manano-oligosacáridos, FOS), probióticos (lactobacilos, bacilos) o postbióticos, que mejoran la integridad de la mucosa intestinal, estimulan la inmunidad innata y disminuyen la proliferación de patógenos.

Moduladores del microbioma intestinal

El equilibrio del microbioma es clave para mantener la salud digestiva y el rendimiento en condiciones adversas. Aditivos como fitobióticos (extractos vegetales con propiedades antimicrobianas), ácidos orgánicos tamponados y minerales traza en forma quelada ayudan a estabilizar la flora intestinal y mejorar la absorción de nutrientes esenciales.

Conservación de forrajes y gestión del ensilaje

La disponibilidad de pasturas frescas disminuye durante el invierno, lo que obliga a recurrir a forrajes conservados como heno o ensilajes. Para maximizar su valor nutricional, es importante utilizar acondicionadores de forraje y aditivos para ensilaje que inhiban el desarrollo de microorganismos indeseables, reduzcan las pérdidas por fermentación no deseada y mejoren la estabilidad aeróbica del material al momento de su uso.

Suplementación energética y proteica

Es fundamental garantizar un balance nutricional con materias primas de alta digestibilidad.

  • Granos cocidos, harinas de maíz o trigo, glicerol.
  • Proteínas de alta disponibilidad (harina de soya, expeller).

Uso de aditivos funcionales para mejorar la eficiencia metabólica

  • Prebióticos y probióticos: Estimulan la microbiota digestiva, mejorando el aprovechamiento del alimento.
  • Enzimas exógenas: Aumentan la disponibilidad de nutrientes en dietas ricas en fibra o cereales.
  • Aditivos moduladores de la fermentación ruminal (levaduras vivas, tampones): estabilizan el pH ruminal y mejoran la conversión alimenticia.

Minerales y vitaminas esenciales

Durante el invierno, aumenta el riesgo de deficiencias, especialmente de:

  • Vitaminas A, D y E, clave para inmunidad y metabolismo energético.
  • Zinc, Selenio y Cobre, importantes en funciones antioxidantes y productivas.

Alimentos palatables y texturizados

La mejora en la palatabilidad favorece el consumo en épocas donde la ingesta voluntaria disminuye. El uso de correctores de sabor, melazas, aceites o alimentos extrusionados puede ser clave en monogástricos y terneros.

Hacia una nutrición integral

En Grupo Blumos, an IMCD company, contamos con ingredientes funcionales y aditivos tecnológicos para asegurar el rendimiento animal en temporadas críticas.

Para mayor información sobre nuestros productos, soluciones y servicios dirígete a nuestra sección de contacto.

Ir a Arriba